Locura ordinaria en las calles de Buenos Aires
Torres grises de un marfil olvidado y descuidado se sumergen en un mar de gotas que vuelan sobre tu cabeza, la ciudad es un caos y los encierros están permitidos para los locos pero por sobre todo para los cuerdos.
Uno busca refugio del agua, del frio, de la locura que oculta la cara melancólica de una Buenos Aires al desnudo en un sabado lluvioso.

